DIACARB

Ucrania

El medicamento se utiliza para el tratamiento del glaucoma (de ángulo abierto, secundario y de ángulo cerrado), edemas en insuficiencia cardíaca, epilepsia (en combinación con otros fármacos), así como para la prevención y el tratamiento del mal de montaña.

Nombre comercial DIACARB
Forma farmacéutica comprimidos
Principio activo / Dosis
acetazolamida · 250 mg
Tipo de receta con receta
Código ATC
Número de registro UA/1252/01/01
DIACARB comprimidos

Preguntas frecuentes

¿Cómo se debe administrar Diacarb?

El medicamento se administra por vía oral. La dosis depende de la enfermedad: en el caso del glaucoma, la dosis se determina individualmente; en la epilepsia, según el peso corporal; y para el mal de montaña, generalmente entre 500 y 1000 mg al día. Es importante seguir las recomendaciones del médico con respecto al régimen de administración.

¿Cuáles son las contraindicaciones para su uso?

El medicamento no debe administrarse en caso de hipersensibilidad a las sulfonamidas, trastornos del funcionamiento hepático o renal, enfermedad de Addison, diabetes mellitus, cálculos renales y en casos de hiponatremia o hipopotasemia. También está contraindicado durante el embarazo y la lactancia.

¿Cuáles pueden ser los efectos secundarios de Diacarb?

Los posibles efectos secundarios incluyen mareos, alteraciones del gusto, sensación de hormigueo en las extremidades (parestesias), náuseas, diarrea, fatiga y dolor de cabeza. En casos poco frecuentes, pueden producirse reacciones graves en la piel, la sangre o la visión.

¿Se puede conducir un vehículo durante el tratamiento?

En dosis elevadas, el medicamento puede causar somnolencia, mareos y desorientación, por lo que no se recomienda conducir vehículos ni utilizar maquinaria.

¿Cómo interactúa el medicamento con otros fármacos?

Diacarb puede potenciar el efecto de algunos medicamentos (por ejemplo, antagonistas del ácido fólico, agentes hipoglucemiantes) o alterar su concentración en sangre (por ejemplo, fenitoína, litio, carbamazepina). Se debe tener especial precaución al administrarlo simultáneamente con ácido acetilsalicílico y otros diuréticos.

¿Qué hacer si aparecen erupciones cutáneas o cambios en los componentes de la sangre?

Si durante la administración aparecen alteraciones en la piel o signos de alteraciones en la composición sanguínea, debe suspender inmediatamente el uso del medicamento.

Prospecto

INSTRUCCIÓN para uso médico del medicamento DIACARB (DIACARB)

Composición:

principio activo: acetazolamida;

1 tableta contiene 250 mg de acetazolamida;

excipientes: celulosa microcristalina, povidona, dióxido de silicio coloidal anhidro, croscarmelosa sódica, estearato de magnesio.

Forma farmacéutica. Tabletas.

Propiedades físicas y químicas principales: tabletas redondas, biconvexas, de color blanco.

Grupo farmacoterapéutico. Medicamentos antiglaucomatosos y agentes mióticos. Inhibidores de la anhidrasis carbónica. Código ATC S01E C01.

Propiedades farmacológicas.

Farmacodinamia.

Medicamento diurético, antiglaucomatoso y antiepiléptico. Su mecanismo de acción se debe a la inhibición selectiva de la anhidrasa carbónica, enzima que cataliza la reacción reversible de hidratación del dióxido de carbono y la subsiguiente disociación del ácido carbónico. El efecto diurético se debe a la inhibición de la actividad de la anhidrasa carbónica en los riñones (principalmente en los túbulos renales proximales), lo que provoca una disminución de la reabsorción de bicarbonato, iones de sodio y potasio, un aumento del diuresis, un incremento del pH urinario y un aumento de la reabsorción de amoníaco. No afecta la excreción de iones de cloro. Como resultado de la inhibición de la anhidrasa carbónica en el cuerpo ciliar, se reduce la secreción del humor acuoso y disminuye la presión intraocular. La inhibición de la anhidrasa carbónica en el cerebro provoca la acumulación de CO₂ en el tejido cerebral y la supresión de descargas neuronales paroxísticas excesivas, lo que determina la actividad antiepiléptica del medicamento. El uso del medicamento en casos de presión intracraneal elevada está relacionado con la inhibición de la anhidrasa carbónica en los plexos coroideos de los ventrículos cerebrales y la reducción de la producción de líquido cefalorraquídeo.

Farmacocinética.

Absorción

La acetazolamida se absorbe bien desde el tracto gastrointestinal. La concentración máxima (Cmax) en plasma se alcanza entre 1 y 3 horas después de la administración. Se mantienen concentraciones pequeñas de acetazolamida en sangre durante 24 horas.

Distribución

La acetazolamida se distribuye en muchos tejidos. Debido a su alta afinidad por la anhidrasa carbónica, se acumula principalmente en tejidos que contienen esta enzima, especialmente en eritrocitos, riñones, músculos, tejidos del globo ocular y sistema nervioso central. El fármaco no se acumula en los tejidos.

La fracción unida a proteínas representa entre el 7 % y el 90 % del contenido total de acetazolamida en sangre. El periodo de semivida de eliminación es de 4 a 9 horas.

La acetazolamida atraviesa la barrera placentaria.

Penetra en pequeñas cantidades en la leche materna.

Metabolismo

La acetazolamida no se metaboliza.

Excreción

El fármaco se excreta por los riñones sin cambios. Tras la administración oral, aproximadamente el 90 % de la dosis administrada se elimina por orina en las primeras 24 horas.

Características clínicas.

Indicaciones.

Tratamiento del glaucoma:

  • glaucoma crónico de ángulo abierto;
  • glaucoma secundario;
  • glaucoma de ángulo cerrado (para terapia preoperatoria de corta duración y antes de procedimientos oftalmológicos, con el fin de reducir la presión intraocular).

Tratamiento de edemas:

  • en insuficiencia cardíaca;
  • edemas provocados por el uso de medicamentos.

Tratamiento de la epilepsia (en combinación con otros medicamentos anticonvulsivantes):

  • petit mal (crisis menores) en niños;
  • grand mal (crisis mayores) en adultos;
  • forma mixta.

Tratamiento de la enfermedad de altura (el medicamento acorta el tiempo de aclimatación, aunque su efecto sobre las manifestaciones de esta enfermedad es escaso).

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad individual a los componentes del medicamento o a las sulfonamidas, alteraciones de la función hepática y renal, insuficiencia renal aguda, insuficiencia hepática, hiponatremia y/o hipokalemia, enfermedad de Addison, insuficiencia suprarrenal, acidosis hipercrémica. La acetazolamida está contraindicada en pacientes con cirrosis hepática, ya que puede aumentar el riesgo de encefalopatía hepática.

El uso prolongado de acetazolamida está contraindicado en pacientes con glaucoma de ángulo cerrado crónico descompensado, ya que en caso de cierre completo del ángulo de la cámara anterior, la progresión del glaucoma podría enmascararse por la disminución de la presión intraocular.

Litiasis urinaria (en caso de hipercalciuria), diabetes mellitus, uremia.

Interacción con otros medicamentos y otros tipos de interacciones.

  • La acetazolamida puede potenciar el efecto de los antagonistas del ácido fólico, los agentes hipoglucemiantes y los anticoagulantes orales.
  • La administración simultánea de acetazolamida con ácido acetilsalicílico puede provocar un acidosis grave y un efecto tóxico sobre el sistema nervioso central, con riesgo de desarrollar anorexia, taquipnea, estado letárgico, coma e incluso resultado letal.
  • Al administrar simultáneamente acetazolamida con glucósidos cardíacos o medicamentos que aumentan la presión arterial, es necesario ajustar la dosis del primero.
  • La acetazolamida altera el metabolismo de la fenitoína, elevando sus concentraciones en el suero sanguíneo. En pacientes que reciben acetazolamida junto con ciertos medicamentos anticonvulsivantes (fenitoína, primidona), se ha observado una forma grave de osteomalacia.
  • La administración simultánea de acetazolamida con anfetaminas, atropina o quinidina puede potenciar sus efectos adversos. Se reduce la excreción de anfetamina y quinidina, por lo que es posible un alargamiento del efecto de la anfetamina y un aumento del efecto de la quinidina mediante el incremento del pH de la orina en los túbulos renales.
  • La acetazolamida puede aumentar o disminuir la concentración de glucosa en sangre, lo cual debe tenerse en cuenta durante el tratamiento de la diabetes mellitus. Puede ser necesario ajustar la dosis de insulina o de agentes hipoglucemiantes orales.
  • La acetazolamida aumenta la excreción de litio y puede reducir los niveles plasmáticos de litio.
  • La acetazolamida puede aumentar la concentración de carbamazepina en plasma sanguíneo.
  • Al administrarse simultáneamente, la acetazolamida incrementa el riesgo de efectos tóxicos de los salicilatos, los preparados de digital, la carbamazepina, la efedrina y los miorrelajantes no despolarizantes.
  • El efecto diurético de la acetazolamida se potencia con la teofilina y se reduce con los diuréticos acidificantes.
  • Se han reportado casos aislados de disminución de los niveles séricos de primidona y aumento de los niveles de carbamazepina al administrarlos simultáneamente con acetazolamida.
  • Debido a posibles efectos aditivos, no se recomienda la administración simultánea con otros inhibidores de la anhidrasa carbónica.
  • Ciclosporina: la acetazolamida puede aumentar los niveles de ciclosporina.
  • Metenamina: la acetazolamida puede interferir con el efecto antiséptico de la metenamina sobre la orina.
  • Bicarbonato de sodio: la administración simultánea de acetazolamida con bicarbonato de sodio incrementa el riesgo de formación de cálculos renales.

Características de uso.

Se han notificado casos de pensamientos y comportamientos suicidas en pacientes tratados con medicamentos antiepilépticos por diversas indicaciones. Un metaanálisis de estudios aleatorizados controlados con placebo también mostró un ligero aumento del riesgo de pensamientos y comportamientos suicidas. El mecanismo de este riesgo es desconocido, y los datos disponibles no descartan la posibilidad de un aumento del riesgo con acetazolamida.

Por lo tanto, se debe realizar un monitoreo de signos de pensamientos y comportamientos suicidas, y se debe considerar la necesidad de un tratamiento adecuado. A los pacientes (y a las personas que los cuidan) se les debe recomendar buscar atención médica de inmediato si aparecen signos de pensamientos o comportamientos suicidas.

La acetazolamida, cuando se administra en dosis superiores a las recomendadas, no aumenta el efecto diurético, pero puede causar somnolencia y parestesias, y en ocasiones incluso puede provocar una disminución del diuresis. Sin embargo, en ciertas condiciones, puede ser necesario administrar dosis muy altas en combinación con otros diuréticos para lograr un efecto diurético en casos de insuficiencia cardíaca refractaria completa.

Durante el tratamiento con acetazolamida se han observado tanto disminución como aumento de la glucosa plasmática. Esto debe tenerse en cuenta al prescribir el medicamento en pacientes con alteración de la tolerancia a la glucosa o diabetes mellitus.

Durante el tratamiento prolongado se requieren precauciones especiales. El paciente debe ser advertido sobre la necesidad de informar sobre cualquier alteración cutánea. Se recomienda realizar un monitoreo periódico del hemograma y de los niveles séricos de electrolitos (especialmente el nivel de potasio y el pH sanguíneo), así como el control del hemograma periférico. Se han registrado casos fatales debidos a reacciones graves a las sulfonamidas, aunque tales casos son raros. En caso de una disminución brusca en la cantidad de elementos formados en la sangre o la aparición de alteraciones tóxicas en la piel, el medicamento debe suspenderse inmediatamente.

Utilizar con precaución en embolia de la arteria pulmonar y enfisema pulmonar, así como en obstrucción u obstrucción de las vías respiratorias inferiores, en las que puede haber una ventilación alveolar reducida, en insuficiencia renal y también en pacientes de edad avanzada debido al mayor riesgo de desarrollar acidosis metabólica.

N edema pulmonar no cardiogénico

Se han notificado casos graves de edema pulmonar no cardiogénico tras la administración de acetazolamida, incluso tras una dosis única (ver sección «Reacciones adversas»). El edema pulmonar no cardiogénico generalmente se desarrolla en cuestión de minutos u horas tras la administración de acetazolamida. Los síntomas incluyen disnea, hipoxia e insuficiencia respiratoria. Si se sospecha de edema pulmonar no cardiogénico, se debe suspender la acetazolamida y se debe iniciar un tratamiento de soporte. No se debe administrar acetazolamida a pacientes que previamente hayan presentado edema pulmonar no cardiogénico tras su administración.

En pacientes con antecedentes de cálculos renales, se debe evaluar la relación riesgo-beneficio respecto al riesgo de formación adicional de cálculos.

El medicamento alcaliniza la orina.

El desarrollo de eritema generalizado durante el tratamiento con el medicamento, acompañado de la aparición de pústulas y fiebre, puede ser un signo de pustulosis exantemática aguda generalizada. En caso de diagnóstico de este estado, el tratamiento con acetazolamida debe suspenderse y su uso posterior está contraindicado.

En caso de hipersensibilidad, pueden presentarse síntomas que ponen en peligro la vida del paciente, como el síndrome de Stevens-Johnson, el síndrome de Lyell, necrosis hepática fulminante, agranulocitosis, anemia aplásica y diatesis hemorrágica.

Si aparecen manifestaciones cutáneas o hematológicas, la administración del medicamento debe suspenderse inmediatamente.

La acetazolamida debe administrarse con precaución a pacientes que toman ácido acetilsalicílico (en dosis altas), ya que existe la posibilidad de desarrollar anorexia, hiperventilación, estado letárgico, coma e incluso consecuencias fatales.

Si se omite una dosis, no se debe aumentar la dosis en la siguiente toma.

Si el paciente toma acetazolamida durante más de 5 días, existe riesgo de desarrollar acidosis metabólica.

Se han notificado casos de exudado coroideo/desprendimiento coroideo tras la administración de acetazolamida. Los síntomas incluyen un inicio agudo de disminución de la agudeza visual o dolor ocular, y generalmente ocurren en cuestión de horas o semanas tras iniciar el tratamiento. En caso de sospecha de exudado/desprendimiento coroideo, se debe suspender la acetazolamida tan pronto como sea posible.

Estudios de laboratorio

Se recomienda realizar controles del hemograma y del nivel de plaquetas al inicio del tratamiento y periódicamente durante el mismo. También se recomienda monitorear los niveles de electrolitos en el plasma sanguíneo.

Uso durante el embarazo o la lactancia

Embarazo

La acetazolamida atraviesa la barrera placentaria. El uso del medicamento durante el embarazo está contraindicado.

Lactancia

La acetazolamida pasa en pequeñas cantidades a la leche materna. Durante el tratamiento con este medicamento, se debe suspender la lactancia.

Capacidad para afectar la velocidad de reacción al conducir vehículos o manejar maquinaria

La acetazolamida en dosis altas puede causar somnolencia, y con menor frecuencia fatiga, mareo, ataxia y desorientación. Por lo tanto, durante el tratamiento con acetazolamida no se debe conducir vehículos ni manejar maquinaria potencialmente peligrosa.

Vía de administración y dosis.

El medicamento se toma por vía oral.

Tratamiento del glaucoma

La dosis del medicamento debe determinarse individualmente según la presión intraocular.

Dosis recomendadas para adultos:

En el glaucoma de ángulo abierto

250 mg (1 comprimido) de 1 a 4 veces al día. Una dosis superior a 1000 mg (4 comprimidos) no aumenta la eficacia terapéutica.

En el glaucoma secundario

250 mg (1 comprimido) cada 4 horas. En algunos pacientes, el efecto terapéutico se observa tras la administración de 250 mg (1 comprimido) dos veces al día (no se recomienda el tratamiento prolongado).

En los episodios agudos de glaucoma de ángulo cerrado

250 mg (1 comprimido) 4 veces al día.

Tratamiento de la epilepsia

Adultos y niños

Habitualmente, 8–30 mg/kg de peso corporal al día. La dosis debe administrarse en 1–4 tomas. La dosis óptima es de 250–1000 mg (1–4 tabletas).

Al administrar acetazolamida conjuntamente con otros medicamentos antiepilépticos, la dosis inicial debe ser de 250 mg (1 tableta) al día. La dosis debe aumentarse gradualmente si es necesario. En niños, la dosis no debe exceder los 750 mg al día.

Tratamiento de edemas en la insuficiencia cardíaca y edemas provocados por el uso de medicamentos

Dosis inicial: 250 mg por día (1 comprimido) por la mañana.

El efecto diurético óptimo se observa cuando el medicamento se administra cada día alternativo o cada dos días con una pausa de un día.

En el tratamiento de la insuficiencia cardíaca, la acetazolamida debe administrarse junto con la terapia habitualmente aceptada (por ejemplo, administración de glucósidos digitálicos, dieta baja en sal y reposición del déficit de potasio).

Tratamiento de la enfermedad de altura

La dosis diaria recomendada es de 500–1000 mg (2–4 comprimidos), dividida en varias tomas. En caso de ascenso rápido previsto (más de 500 m por día), la dosis recomendada es de 1000 mg (4 comprimidos), dividida en varias tomas.

El medicamento debe tomarse entre 24 y 48 horas antes del ascenso. Si aparecen síntomas de la enfermedad, el tratamiento debe continuar durante otras 48 horas o más, según sea necesario.

Niños

El medicamento puede utilizarse para el tratamiento de niños a partir de 3 años únicamente como terapia complementaria en la epilepsia.

Sobredosis

No se han descrito síntomas de sobredosis ni de intoxicación aguda en humanos. En caso de sobredosis, pueden presentarse alteraciones del equilibrio electrolítico, acidosis y trastornos del sistema nervioso central (somnolencia, parestesias); ocasionalmente, disminución de la diuresis. Por ello, debe controlarse la concentración de electrolitos en el plasma sanguíneo, especialmente la de potasio, así como el pH de la orina.

Tratamiento

Suspensión del medicamento, tratamiento sintomático; en caso de acidosis, administrar bicarbonatos. La hemodiálisis es eficaz. No existe antídoto específico.

Reacciones adversas

Durante el tratamiento con acetazolamida se han observado los siguientes efectos adversos, indicados a continuación, con la frecuencia de aparición siguiente: muy frecuentes (≥ 1/10), frecuentes (≥ 1/100, < 1/10), poco frecuentes (≥ 1/1000, < 1/100), raros (≥ 1/10000, < 1/1000), muy raros (≥ 1/100000, < 1/10000), frecuencia desconocida (no puede determinarse según la información disponible).

Del sistema sanguíneo

Raros: anemia aplásica, trombocitopenia, agranulocitosis, leucopenia, púrpura trombocitopénica, supresión de la médula ósea, pancitopenia.

En casos aislados con uso prolongado: anemia hemolítica.

Del metabolismo

Frecuentes: anorexia, acidosis metabólica, alteraciones del equilibrio hidroelectrolítico (combinadas con hiponatremia e hipokalemia).

Frecuencia desconocida: hipocalcemia, pérdida de peso corporal (con uso prolongado).

Del sistema psíquico

Poco frecuentes: depresión.

Del sistema nervioso y órganos sensoriales

Frecuentes: mareos, alteraciones del gusto, parestesias (sensación de hormigueo en las extremidades).

Poco frecuentes: sofocos, sed, cefalea, irritabilidad, disminución del libido.

Se han notificado casos aislados: somnolencia, confusión, parálisis flácida, convulsiones.

Frecuencia desconocida: ataxia; con uso prolongado: desorientación, alteraciones del tacto y de la sensibilidad, debilidad generalizada, parálisis periférica; en casos aislados: sensación de pelo en la lengua.

Del sistema visual

Raros: miopía reversible.

Frecuencia desconocida: derrame coroideo, desprendimiento coroideo.

Del oído y del equilibrio

Raros: acúfenos, alteraciones auditivas.

Del aparato respiratorio y órganos del mediastino

Frecuencia desconocida: edema pulmonar no cardiogénico.

Del tubo digestivo

Poco frecuentes: náuseas, vómitos, diarrea, melena.

Del hígado y de las vías biliares

Poco frecuentes: alteraciones de la función hepática.

Raros: necrosis hepática fulminante, hepatitis, ictericia obstructiva.

Frecuencia desconocida: insuficiencia hepática, cólico hepático.

De la piel y de los tejidos subcutáneos

Raros: eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson, fotosensibilización, erupción cutánea, síndrome de Lyell, urticaria.

Frecuencia desconocida: pustulosis exantemática generalizada aguda, prurito, eritema.

Del sistema urinario

Poco frecuentes: nefrolitiasis, cristaluria, cólico renal, daño renal, poliuria, hematuria, insuficiencia renal.

Raros: glucosuria.

Frecuencia desconocida: micción frecuente.

Trastornos generales

Frecuentes: fatiga.

Poco frecuentes: fiebre.

Del sistema inmunitario

Raros: reacciones de hipersensibilidad, incluyendo reacciones anafilácticas.

Estudios de laboratorio

Muy raros: hipoglucemia, hiperglucemia.

La acetazolamida, como derivado de los sulfonamidas, puede provocar reacciones adversas características de las sulfonamidas.

Período de validez: 5 años.

Condiciones de conservación:

Conservar a una temperatura no superior a 25 °C en el envase original.

Mantener fuera del alcance de los niños.

Envase:

10 comprimidos por blíster; 3 blísteres por caja de cartón.

Categoría de dispensación: Bajo receta médica.

Fabricante:

Pharmaceutical Works «Polpharma» S.A., Polonia.

Dirección del fabricante y lugar de actividad:

Calle Pelplinska 19, 83-200, Starogard Gdanski, Polonia /
19, Pelplinska Str., 83-200 Starogard Gdanski, Poland.

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Nombre comercial Forma farmacéutica Principio activo / Dosis Fabricante
DIUREMID comprimidos
acetazolamida · 250 mg
S.A. «Fábrica de Kiev de Vitaminas»

Los datos originales están disponibles en el idioma del país de fabricación.

Fuente de datos: Registro Estatal de Medicamentos de Ucrania

Última verificación de datos: 13 de agosto de 2026